🌮 🥪 El otro 'clásico': lonches vs tacos

Hoy decidimos dedicar el newsletter a la gastronomía de los estadios, ¿quién tiene los mejores alimentos en México y América Latina?, ¿qué significan culturalmente para el deporte?

By El Míster Patiño

Existen pocas cosas en la vida más sagradas que ver a tu equipo favorito y una de ellas es la comida. Pero si puedes combinar estas dos experiencias, el momento resulta todavía más sabroso.

Parte de la visita a un estadio es saber qué vas a degustar dentro de las gradas mientras observas el juego. Desde una buena botana para acompañar la cerveza, hasta bocadillos más elaborados que hagan gozar a tus papilas gustativas. Es más, para muchos aficionados, el tema de los alimentos es primordial para su asistencia al inmueble.

Para medir el impacto de este sector en los eventos deportivos, sirve revisar el reporte “The Fan Experiencie” de la empresa Oracle Food and Beverage, con encuestas a seguidores de 8 países distintos (Estados Unidos, Australia, Brasil, China, Francia, Alemania, Japón y Reino Unido) e incluso de deportes diferentes como el futbol, basquetbol, béisbol, y hasta hockey.

  • Después de la seguridad en el estadio, clasificaron a los alimentos y bebidas como el elemento más importante de la experiencia como fanático, por delante del entretenimiento, la tecnología y las comodidades

  • Casi todos los encuestados prefieren que se invirtiera en mejorar los problemas de alimentos y bebidas, que en otros aspectos

  • En promedio, el 94% de los aficionados dijeron que habían comprado comida o bebida al menos ocasionalmente

  • 72% de los estadounidenses siempre o habitualmente compran comida en un juego, mientras el promedio del resto de países es del 52%

  • 36% de los aficionados, que rara vez o nunca compran alimentos, culparon a la velocidad del servicio

  • 10 minutos es el máximo tiempo aceptable para adquirir la comida y bebidas

Además, cada estadio, cada ciudad o cada país tiene sus comidas tradicionales que nos hacen sentirnos como en casa al igual que la escena del crítico gastronómico Anton Ego de la película Ratatouille.

Es por eso que regularmente se han hecho listados de los snacks, botanas y comidas típicas en los estadios de diferentes países:

  • Alemania: Los pretzels y el currywurst (salchichas en rodajas con catsup picante)

  • España: Bocadillos y pipas (semillas de girasol)

  • Portugal: Bifanas (sándwich de cerdo a la parrilla con un aderezo)

  • Países Bajos: Bitterballen (croqueta de carne picada con perejil)

  • Francia: Merguez (salchicha de ternera o cordero especiada)

  • Inglaterra: Pastel de carne en el futbol y fresas con crema en Wimbledon

  • Brasil: Feijão tropeiro (frijoles con tocino, ajo, cebolla)

  • Venezuela: Patacón (sándwich con tortas de plátano macho frito en lugar de pan)

  • Argentina: Choripán (chorizo criollo a la brasas en pan con chimichurri)

  • Japón: Takoyaki (harina de trigo y pulpo en forma esférica)

  • India: Vada Pav (hamburguesa vegetariana de una masa de papa especiada)

 Para los clubes o los administradores de los recintos deportivos, la venta de alimentos y bebidas es un factor importante de sus ingresos.

"Desde una perspectiva de inversión global, la investigación confirma una enorme oportunidad en regiones clave del mundo del deporte para satisfacer las expectativas de los fanáticos sobre la experiencia de alimentos y bebidas, así como un retorno de esa inversión para clubes y lugares", señala Marty Conway, profesor de Gestión de la Industria del Deporte de la Universidad de Georgetown.

Y esto se enfatizó más con el tema de la pandemia ante la imposibilidad de ver aficionados en los estadios, que cortó el flujo de dinero por esta vía. Para eso algunos ejemplos:

  • Los alimentos y bebidas puede representar entre del 5 al 12% de los ingresos para equipos de la Liga MX, estimó Jorge Badillo Nieto, consultor en mercadotecnia y comunicación estratégica deportiva, para ESPN

  • Una franquicia de la NFL genera entre 1 a 2 millones de dólares por juego en ventas de concesiones de estos negocios, según Food Service Matters.


La garnacha que más apasiona

Para muchas personas, asistir a un estadio en México depende de si el equipo va bien o no. Para otras tantas, depende si están o no sus garnachas favoritas en el inmueble.

Así se vio en 2010 cuando las Chivas se mudaron del estadio Jalisco, al flamante Omnilife, llamado así en ese entonces. En los primeros dos años en su nueva casa, la gente no llenaba el recinto y una de las principales razones es que no habían trasladado la comida típica que se vendía en el Coloso de la Calzada Independencia.

Hasta que a partir de la Jornada 6 del Apertura 2012, el dueño Jorge Vergara cedió a las peticiones de los aficionados. Para dicho partido contra Monterrey, se permitió poner a los puestos de tortas ahogadas, lonches, carnitas, tacos, papas y demás botanas.

Otro caso emblemático de los últimos años, ocurrió en Puebla con las tradicionales cemitas del Estadio Cuauhtémoc. En el 2015, con la remodelación, la directiva decidió quitar la venta de este tipo de torta que tiene un pan especial, alguna proteína, más una desbordante cantidad de quesillo, aguacate, cebolla y otros ingredientes como chiles o papaloquelite.

Un sector del público hizo sentir su molestia por la falta de este platillo poblano, lo que provocó que con la nueva directiva que llegó a la Franja, se revirtiera esta orden. Ahora el dilema es que cada temporada pueden ser diferentes personas las que hacen las cemitas, y obviamente el sazón cambia.

Los mexicanos somos de buen diente, como se dice coloquialmente.

  • En 2019, la Liga MX compartió un estudio que indica que los aficionados gastan en promedio 441 pesos en alimentos y bebidas en cada juego.


Comida en el beisbol… se vuela la barda

En el beisbol, la comida también es parte fundamental de la experiencia de ir a un campo de pelota. En especial, porque al ser mayor el tiempo de duración de los juegos, les dará más hambre y sed a los espectadores.

Tanto los estadios de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), llevan más allá la preparación de comida que una simple hamburguesa o un hot-dog. Aquí son verdaderas creaciones que se vuelan la barda.

Entre las más emblemáticos se encuentran:

  • Tacos de cochinita – Diablos Rojos del México (LMB) – Se venden desde hace más de 50 años y van en cada mudanza que ha tenido el equipo. La salsa no puede faltar. En la inauguración del Alfredo Harp Helú se elaboraron cerca de 20,000 piezas

  • Salchichas asadas – Venados de Mazatlán (LMP) – Bien cocidas a las brasas, con su respectivo jugo de limón y salsa picante, se convirtieron en el snack favorito.

  • Tostadas de salchicha oaxaqueña – Guerreros de Oaxaca (LMB) – Un sabor que sólo encuentras en dicho estado, acompañadas de vegetales y una salsa especial.

  • Tacos y tortas de lechón – Charros de Jalisco (LMP) – El negocio de Doroteo prepara la carne al horno, más cebolla, habanero y salsa. Además es muy económico.

  • Tortas de pierna – Sultanes de Monterrey (LMB y LMP) – Las tradicionales de El Minuit fueron las que más quedaron en el gusto de los aficionados. Un negocio que empezó desde 1967.

  • Quesadillas y burritos de guisados – Naranjeros de Hermosillo (LMP) – Específicamente en La Casita de las Quesadillas con una rica tortilla verdaderamente de harina. El burrito de machaca es el favorito de los clientes en los más de 20 años del negocio.

Así podríamos ir con más platillos exquisitos de cada una de las 28 franquicias que existen entre las dos ligas, pero sería pecado generar tanto antojo.

Lo que cambia respecto al futbol, es que en los equipos de béisbol, los alimentos, las bebidas y el boletaje representan entre el 60 y 80% de los ingresos totales. Por eso tiene mayor peso el innovar en el tema de la experiencia en las gradas, mientras en la Liga MX el dinero entra en mayor medida por los derechos de televisión.

¿Cuánto necesitas para ir a botanear en el la LMB?

Antes de la pandemia, el periódico El Financiero hizo la tarea de analizar los gastos por acudir a los partidos de los equipos de Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Tabasco. Desde la opción más económica, hasta la más cara, ya incluida la entrada al recinto.

  • Kukulkán-Álamo, casa de los Leones – Entre 115 y 450 pesos

  • Beto Ávila, casa de los Tigres – Entre 108 y 500 pesos

  • ·Almirante Nelson Barrera, casa de los Piratas – Promedio de 115 pesos

  • Parque Centenario 27 de febrero, casa de los Olmecas – Entre 108 y 115 pesos

Aunque estos eran algunos de los estadios con gastos más bajos de toda la liga, por lo que para otras sedes incrementan los precios.


¿Qué significa el choripán para el futbol?

En diferentes lugares de Sudamérica, el futbol va más allá de sólo ser un deporte. Es todo un rito acudir al estadio, sentir la pasión de estar con los tuyos. Y la comida no puede faltar en este momento tan íntimo y de tanta identidad para el público.

En Argentina, donde casi es una religión, el choripán es uno de los sacramentos. Su presencia antes, durante y después de un encuentro forma parte de la cábala de cualquier hincha. Hasta ha sido estudiado de manera antropológica sacando varias conjeturas.

De acuerdo al investigador Gastón Julián Gil, este alimento implica para los argentinos:  

  • Lo perciben como un elemento infaltable de la experiencia del futbol

  • En el fútbol argentino la comida encuentra su momento privilegiado antes del inicio, en el entretiempo o a la finalización de los cotejos, casi nunca durante el partido.

  • El choripán es capaz de trascender cualquier distinción sociocultural

  • Es toda una pieza de identidad nacional

  • Los aficionados crecen convencidos de que no existe nada más sabroso que uno preparado en el estadio

Así como cada hincha defiende sus colores a muerte, también lo hace con su puesto de comida favorito. Así en muchas partes del país pelean por regresar este folclor que se ha opacado por las limitaciones que establecen ante la violencia de los hinchas y para mantener sabores como los de:

  • Las bondiolas y patas de jamón de Tito de la cancha de Gimnasia

  • Las milanesas caseras de Florencio Varela en la localía de Defensa y Justicia

  • Los cortes de “La bondiola no se mancha”, un local enfrente de la cancha de Quilmes

  • La pizza “La Popular” en los estadios de Rosario Central, Newell’s y Central Córdoba

  • Las empanadas del Monumental José Fierro, casa del Atlético Tucumán

Fuente: Diario Página12

Y si te quedaste con hambre, puedes ver la serie documental Street Food Latinoamérica de Netflix que cuenta con un episodio para los choripanes de los estadios de futbol.

La diversidad brasileña

Lo extenso y vasto que es Brasil como país, también se refleja en su oferta culinaria. Con muchos platillos que surgieron en aquellos tiempos del joga bonito, pero que ahora luchan por mantenerse ante la modernidad de las nuevas generaciones y acelerado por los cambios que provocó el Mundial de 2014.

Al norte, se encuentra la Arena Fonte Nova en Salvador de Bahía, donde es una tradición el Acarajé, un estilo de sándwich que consta de una masa frita en aceite vegetal, con camarón y rellena de frijoles.

En el estadio de Morumbi en Sao Paulo, lo típico es pedir un sándwich de pernil, el cual consta de cerdo y una salsa criolla elaborada con diferentes especies.

Y en la casa del Atlético Mineiro, mejor conocida como el “Nuevo Mineirão”, tras su remodelación para la Copa del Mundo, es infaltable el Feijão tropeiro, que son deliciosos frijoles con una salsa y distintos complementos.

Aquí sucedió un fenómeno similar a otros lados cuando se moderniza un inmueble. Quitaron a los puestos de antaño, para dar concesiones a nuevas empresas que modificaron una receta que tiene sus orígenes desde la época colonial. Y obviamente eso no le gustó a los aficionados de toda la vida.

Incluso se realizaron estudios para medir el nivel de insatisfacción del público con el nuevo tropeiro y hasta por la ausencia de los vendedores con los que por años habían socializado, ya que esa relación que se hace con quien te prepara tu comida favorita es casi como de madre a hijo.

En el sitio Folha de S.Paulo realizaron un recorrido por seis estadios diferentes de la primera ronda del Campeonato Brasileño, en el que los principales atractivos de alimentos eran platillos foráneos como: hamburguesas, hot dogs, pizza, sushi, kebab, brochetas con carne, buñuelos de bacalao, y hasta cannolis (dulce italiano).


Parques de la MLB, la madre de todas las comidas

Si vamos a hablar de comidas calóricas, atascadas, diferentes, pero deliciosas para el gusto, y quizá más para la vista, son los alimentos que se preparan en los parques de pelota de las Grandes Ligas.

Lejos quedó la tradición de comer salchichas solas, que surgió según las historias desde el siglo XIX en la ciudad de Nueva York, que luego pasó a ser servidas calientes, de donde toma el nombre, y por último su acompañamiento con una cerveza, ya para el siglo XX.

Ahora las franquicias de la Major League Baseball (MLB) hasta compiten por ver quiénes tienen la comida más original. A lo mejor la novena a la que le vas no tiene esa gran roster para ser el campeón de la Serie Mundial, pero sí para conquistar el MLB Food Fight.

¿De qué trata esta competencia?

Para la temporada 2021, las mismas Grandes Ligas quisieron saber cuál es el bocadillo que más enorgullece a los aficionados. Así que cada uno de los 30 equipos eligieron su platillo especial, más el Cracker Jack (palomitas de maíz cubiertas de caramelo) y cacahuates para completar los dieciseisavos de final, y así enfrentarse en una eliminatoria.

Las votaciones se abrieron en mayo y se cerraron el día 26 de dicho mes, dentro del sitio de la MLB.  A la espera de conocer a los ganadores de los primeros enfrentamientos. A falta de eso, podemos ir abriendo apetito con algunos datos preliminares que soltó la organización de MLB Food Fight:

  • Los alimentos más votados son los clásicos, únicamente la hamburguesa Pete Alonso de los Mets fue el platillo novedoso que está destacando

  • Los sencillos cacahuates o manís, sorprenden y se encuentran entre los 10 más votados

  • El Philly Cheesesteak de los Phillies parte como el favorito, gracias a este rico sándwich hecho de costilla en rodajas finas y quesos Cheez Whiz, americano y provolone derretidos. La cebollita es opcional

  • El Cold Lobster Roll de los Red Sox es otro de los platos fuertes, con la langosta fresca, preparada con mayonesa, hierbas, apio y espolvoreada con limón y cebollino, sobre un pan.

  • El Boomstick de los Texans es el tercero en el podio de los candidatos, con un indispensable hot dog de ternera de 30 centímetros, bañado en chile, queso de nachos, jalapeños y cebollas caramelizadas, que pesa tres libras.

Las únicas perdedoras de toda esta competencia son las dietas, ya que el listado completo es la mejor invitación para asistir al estadio y aflojar el cinturón para que nuestras papilas gustativas sean el mejor juez.

Para ver las llaves del MLB Food Fight puedes acudir a este link y seguir las futuras series. Mientras que si ya te dio hambre, esperamos no tardes tanto en acudir a un estadio y degustar eso que llena más que cualquier triunfo deportivo.

Pues esta diversidad de alimentos sin duda, como se ha detallado, representa también un parte fundamental de la cultura deportiva y las raíces de las ciudades. La tradición no solo está en las canchas, también en los alimentos.


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¡Nos leemos mañana!