Liga de Balompié Mexicano: Guía para fracasar

El Míster documenta cómo la LBM se convirtió en un fiasco: despilfarro financiero, nepotismo, falta de organización, sueños guajiros, combinado con pandemia, es un resultado fatal

El primer intento fracasó. Se aferran a vivir pero no hay dinero, ni patrocinios, ni prestigio. También hay demandas y hasta posibles órdenes de aprensión. Su rostro principal, Carlos Salcido, se fue. Incluso, los equipos tenían que pagar 31,000 pesos para que transmitan sus partidos. 

Así podemos resumir lo que será la primera temporada de la Liga de Balompié Mexicano (LBM). ¿Habrá un segundo intento?

El Míster charló con directivos de la LBM, además de conseguir datos para documentar la travesía de una liga, que dicen muchos, nació muerta. Sí, la pandemia es algo que los liquidó, pero también es verdad que nunca ofrecieron certidumbre, hubo engaños, no respetaron sus propias reglas financieras y pues se acabó.

Hicimos una lista de 21 errores (la mayoría letales) para documentar como se puede fracasar paso a paso.

Su idea de negocio era recaudar 400 millones de pesos. De eso vieron muy poco o casi nada. La temporada -según información obtenida por El Míster- le costó a los equipos que continúan unos 11 millones de pesos. De eso, una buena cantidad, se las daría la Liga por patrocinios globales. No fue así. 

¿Dinero a la basura?


Todo comenzó con un mensaje…

Sucedió algún día de finales de julio de 2019. Vibró el teléfono; era un querido amigo, Juan Manuel.

-¿Qué onda compa, cómo andas?

- Bien, carnal. Oye, traigo un proyecto nuevo.

- Chingón, ¿de qué se trata? ¿Me vas a invitar?

- Una nueva liga profesional de futbol, alterna a la Federación, ¿te late?

- ¡Por supuesto!

Es muy curioso que en una pequeña oficina de no más de 10 metros cuadrados, se pudiera gestar el inicio de un proyecto de relevancia internacional. Ahí todos apretados, nos comenzamos a reunir Juan Manuel, David, Hugo, Adrián y su atento y seguro servidor (Javier G. Levy, ex director de comunicación de la LBM), para comenzar con la lluvia de ideas de lo que soñábamos alcanzar.

(…)

Se reunieron cuatros veces más, unas en casas de Juan Manuel y otras en el restaurante Toks de Avenida Circunvalación y Normalistas en Guadalajara.

Todo febrero y las primeras dos semanas de marzo, estuvimos de “luna de miel”. Las solicitudes de información para participar llegaban por decenas. Lo sé de primera mano porque sólo teníamos una cuenta de correo habilitada, la de contacto, que administraba el que escribe, y además en el sitio web estaba mi número celular anotado.

Y así fue como llegó la mitad de marzo, y todo se volteó de cabeza. México declaraba la pandemia de Covid-19 y había que tomar medidas drásticas. El 14 de marzo redacté un comunicado oficial, con los protocolos para seguir operando a distancia. Apenas habíamos rentado las oficinas de Américas 1297, pero no se podían usar. Aunque eso era, en verdad, el menor de los males.

(…)

A finales de junio empezaron a aparecer los Iphone X nuevecitos, trajes sastre, casas nuevas y departamentos, coches y demás demostraciones de altos ingresos. El presidente hasta estrenó un Audi Q5, que tiene un precio inicial cercano a los 800,000 pesos. Mientras eso sucedía, las solicitudes de contratar personal esencial en áreas que lo necesitaban de manera urgente, se negaban con el pretexto de que no había recursos suficientes.

(…)

La LBM decidió desafiliar a la DIRECTIVA del Atlético Jalisco, pero no a los jugadores. En un hecho absolutamente vergonzoso, el sábado en Oaxaca se presentó a competir el EQUIPO SIN NOMBRE, es decir, los jugadores del ahora extinto Atlético Jalisco.

*Extracto de un texto proporcionado por Javier G. Levy, ex director de comunicación de la Liga de Balompié Mexicano.

PUEDEN CONSULTAR TODO EL TEXTO AQUÍ


La resistencia, el mundo ideal

Hartazgo, bloqueos, carpetas de cargos (que ni en España piden), costos y un pésimo trato por parte de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y la Liga MX hicieron que muchos empresarios y ex dueños de equipos buscarán una nueva alternativa.

Todos la conocimos en enero de 2020 en una presentación de medios en la que nadie esperaba que tuviera una convocatoria muy grande. Víctor Montiel y Rafael Fonseca, presidente y vicepresidente de la Asociación Nacional de Balompié Mexicano (ANBM) se sorprendieron positivamente. Hasta ahí todo bien.

¿Su primera estrategia? Dar un golpe de autoridad con la contratación de Carlos Salcido como presidente y convencer a los empresarios de que era un negocio redituable. Al final el presidente renunció dos veces, la primera no fue definitiva, la segunda sí a principios de este año.

Comenzaron 20 clubes y hasta el cierre de este newsletter ya solo quedan ocho. Por ahora solo quedan: Atlético Veracruz, Atlético Capitalino (pidió permiso para no jugar la liguilla), Chapulineros de Oaxaca, Furia Roja, Industriales de Naucalpan, Jaguares de Jalisco, Morelos FC y Neza FC. 


Así es como visualizaban su éxito

Desarrollar talento futbolístico, estabilidad financiera y un negocio redituable eran las promesas de la LBM. En las juntas con los empresarios que estaban interesados en comprar franquicias, la liga les presentó la estructura comercial proyectada para la primera temporada. Los gastos operativos de cada equipo (incluyendo nómina) serían de 40 a 50 millones de pesos por campaña. 

La LBM presentó su la estrategia de ROI que consta de seis puntos:

  1. Control de tope salarial. Los clubes no deberán sobrepasar el 50% del costo total de operación.

  2. Patrocinios globales y derechos de transmisión= representaría 18% del egreso total para los clubes

  3. Patrocinios locales= 36% del egreso total

  4. Boletaje y esquilmos= 28% del egreso total

  5. Convenios comerciales=13% del egreso total

  6. Merchandising= 5% del egreso total

La Liga garantizó a los dueños que ellos aportarían los patrocinios globales, los derechos de transmisión y los convenios comerciales. Es decir, poco más del 30% de los gastos, los clubes solo se tendrían que preocuparse por el resto.

Todo el plan hizo que muchos empresarios se convencieran de invertir 5 millones de pesos para comprar su franquicia y comenzar con los preparativos para operar su propio equipo de futbol. La euforia los dominó y pensaron que sería fácil. 

La historia ya la sabemos, la mayoría de equipos se retiraron y la LBM no pudo cerrar patrocinios globales que significaran dinero.


Los costos (reales) de la Liga de Balompié Mexicano

El futbol es un negocio caro, según datos de Forbes México, para operar un equipo en la Liga MX, como mínimo se necesitan 450 millones de pesos al año. En la LBM los costos son menores, pero elevados para alguien que no conoce la industria del futbol profesional.

Para participar en la primera temporada de la LBM, cada equipo tenía que desembolsar seis millones de pesos. Cinco para el pago de la franquicia y uno para gastos administrativos (credenciales, papeleo y seguros). En total la Liga (en teoría), debieron recaudar 102 millones de pesos.

Según datos obtenidos por El Míster, estos son los gastos de los equipos:

  • Acta de jugador: 2,000 pesos (pago único)

  • Viajes y hospedaje: 20,000 a 100,000 pesos (por partido de visitante)

  • Arbitraje: 51,000 pesos, más viáticos son 70,000 (por partido de local)

  • Televisora: 31,000 pesos (por partido de local)

  • Seguridad y ambulancia: 15,000 pesos (por partido como local)

  • “Salía más barato jugar de visita”, relata uno de los entrevistados.

Para la confección de los uniformes, la liga hizo convenio con Keuka. La marca mexicana se encargó del diseño y de dar el equipamiento necesario a todos los clubes, solo había una cláusula: cada franquicia está obligada a comprar 500 playeras, es decir poco menos de 500,000 pesos.

“No es un fracaso, se está trabajando. Los problemas no son todos de la Liga, el resto de los equipos no dimensionó lo que es participar en la liga”, relata un presidente de equipo. 

Gaser se encargó de los balones y el acuerdo fue directo con la LBM. Al cumplir con los trámites administrativos, cada equipo recibió 140. Si querían más, los tenían que pagar.

Los gastos fueron mermando a los dueños y empresarios. Ningún equipo pudo conseguir patrocinador, no tenían qué ofrecer con los estadios cerrados y con transmisiones que eran inestables. 

Cifra total: cada equipo gastó al menos 11 millones de pesos entre octubre del 2020 y enero de este año.


La lista de los 21 errores letales

“No sabíamos si los equipos se iban a presentar a jugar, era una incertidumbre cada fin de semana”.

Para clubes como Morelos FC, los gastos operativos mensuales (incluyendo nómina) eran de alrededor de 1 millones de pesos. La franquicia llegó a momentos críticos:  inversionistas se retiraron y en octubre no tuvieron dinero para operar, se fueron presentando adeudos y la incertidumbre era latente.

Los contratos de jugadores del equipo terminaron en diciembre de 2020 y para jugar la liguilla autorizaron otro presupuesto y con eso esperan terminar ‘dignamente’ el torneo. El club es claro: “tenemos adeudos, pero vamos a finiquitar el 31 de enero”.

Lista de equipos que se bajaron o los bajaron (inclusive antes de iniciar el torneo)

  • Atlético Ensenada

  • Faisanes de Yucatan

  • Los Cabos FC

  • Acaxes Durango

  • Real San José

  • Acapulco FC

  • Club Veracruzano de Futbol Tiburón

  • Atlético Jalisco

  • Lobos Zacatepec

  • Leones Dorados

  • Halcones Zapopan

  • Atlético Capitalino (se negó a jugar la liguilla actual)

Chapulineros de Oaxaca ahorró para poder participar en la LBM, no tienen adeudos y cumplieron con todos los pagos, pero no tuvieron ingresos, todo salió de la bolsa MRCI, dueña de la franquicia y quienes dejaron la estructura de la FMF para estar en el nuevo proyecto. La pandemia fue mermando al equipo. Ante la incertidumbre, dos jugadores pidieron salir del club. 

El equipo oaxaqueño firmó contratos con sus futbolistas por un plazo de 10 meses, pero con una cláusula que estipula que se puede terminar el último partido de la liga: “vamos a hablar con los jugadores para dar por terminado el contrato en enero y reactivar en abril”.

A principios de este año, 11 jugadores de la LBM se dieron de baja y firmaron con algún equipo afiliado a la Federación Mexicana de Futbol. 

“No se puede negociar un tema de venta o préstamo de jugadores, se tuvieron que rescindir los contratos”.

Por ahora el objetivo es ser campeón del primer torneo y ganar el premio de 5 millones de pesos, el cual se pagará entre abril y junio, cuando un nuevo equipo ingrese y el pago de la franquicia pase a manos del campeón.

Los datos arrojan que cada institución gastó en toda la temporada alrededor de 11 millones de pesos, de los cuales sólo recuperarán 5 en caso de ser campeón. 

Los directivos consultados coinciden en que hubo errores de la liga, pero también de los equipos. “Se pagó muy alto el aprendizaje. Ojalá el proyecto siga porque sin pandemia será un buen negocio”. Ellos no lo definen como fracaso

Los errores de la LBM:

  • No cobraron fianzas a los equipos

  • Permisivos con los pagos

  • Errores en negociaciones con patrocinadores globales

  • No se cumplió con la carpeta de cargos

  • Falta de organización en la estructura

  • No hubo ingresos por Derechos de transmisión

  • No existió un Plan de Contingencia adecuado

  • Sin éxito el acuerdo con WCN

  • Fracaso de la plataforma ligabalompietv.com (ya ni siquiera está en línea)

  • Sin éxito las alianzas con Liga Mamafut y la Liga Mayor Femenil

  • Pésimo manejo de redes sociales

  • Permitir que un afiliado jugara como Equipo Sin Nombre tras la desafiliación de los directivos de Atlético Jalisco

  • Denuncia de parte de los árbitros por falta de pago

    Los errores de los equipos

  • No respetaron compromisos financieros con jugadores, cuerpo técnico y empleados

  • Canchas en mal estado

  • No contrataron seguros a los jugadores

  • No existieron prácticamente patrocinios locales monetizados

  • Falla en la operación de los partidos

Otros detallitos

  • Todo mundo tenía acceso a las redes sociales de la LBM y respondían a placer sin un control

  • Contratación de familiares en la LBM y ANBM en puestos estratégicos

  • Despilfarro de dinero por parte de directivos: Iphone X, trajes sastres, departamentos y casas nuevas, hasta autos Audi Q5 con valores cercanos al millón de pesos

Fuentes: Esta lista fue elaborada con información obtenida por El Míster, publicaciones de periodistas como Ricardo Magallán, AGP Deportes, XEU Deportes Veracruz, Factor4tro y otros medios locales; además de los comentarios de Javier Levy, ex director de Comunicación, quien ha contado en redes sociales parte de lo que vivió


¿Qué viene para la Liga de Balompié Mexicano?

La última junta de dueños (aún con Carlos Salcido) se realizó el 29 de diciembre del 2020, allí se estipuló que la primera vuelta del torneo terminará el próximo 31 de enero cuando se conozca al primer campeón. 

Luego vendrá un receso para reestructurar la liga y comenzar la segunda vuelta en abril con los equipos confirmados: Atlético Veracruz, Atlético Capitalino, Chapulineros de Oaxaca, Furia Roja, Industriales de Naucalpan, Jaguares de Jalisco, Morelos FC y Neza FC. 

La LBM no termina, van a continuar (eso dicen). Los entrevistados revelaron que en ningún momento se ha hablado de la posibilidad de que el proyecto concluya, todos están comprometidos en seguir. Confían que cuando los aficionados puedan ingresar a los estadios, la liga será un éxito. 

“Hay solicitudes de equipos que quieren participar y solo es cosa de que cumplan el cuaderno de cargos”. Algo que no todos los agremiados lo hicieron en el pasado.

En septiembre comenzará el segundo torneo (eso quieren) y se espera que puedan participar nuevas franquicias y si la pandemia lo permite: que la LBM sea negocio.


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